CONCLUSIONES DEL I CONGRESO INTERNACIONAL GESTIÓN DEL TALENTO
Terminado el I Congreso Internacional Gestión del Talento -celebrado Arrecife de Lanzarote durante los días 3, 4 y 5 de diciembre de 2009-, se estima oportuno establecer las siguientes conclusiones:
1. La calidad científica alcanzada en esta primera edición del Congreso Internacional de Gestión del Talento concuerda con los objetivos previamente planteados.
2. En el orden metodológico, dentro de la multidisciplinariedad del Congreso, se han propuesto interesantes esquemas, abriéndose, en consecuencia, nuevas vías de investigación.
3. La diversidad de trabajos presentados ha contribuido a enriquecer el caudal bibliográfico y de la webgrafía en diversos temas relacionados con la gestión del talento (estilos de aprendizaje, tipos de inteligencia, posibilidades de las TIC, etc.).
4. Como punto de partida, entendemos que el talento está conformado por una serie de inteligencias, aptitudes y habilidades innatas que han de ser descubiertas y reconocidas por el propio sujeto, las personas de su entorno o, en determinados casos, por especialistas, de modo que dicho talento pueda ser fomentado y educado en aras de un mayor desarrollo de sus potencialidades.
5. Se hace necesario insistir en el conveniencia de conocer y reconocer la existencia de distintos tipos de inteligencia, base para gestionar adecuadamente el talento de las personas y su creatividad, sin olvidarse nunca de que «miles de genios viven o mueren ocultados por sí mismos o por los otros» (Mark Twain).
6. Asimismo, no puede olvidarse la existencia de otros talentos (elección de una actitud positiva, saber estar presente cuando se le necesita…) que, sin duda, contribuyen a mejorar las organizaciones (empresas, instituciones, centros educativos…) y a que los miembros que forman parte de las mismas encuentren satisfacción en su trabajo.
De esta manera, aceptamos como una de las claves para la gestión del talento en el estudio las siguientes palabras de Ortega: “Cuando enseñes, enseña a dudar de lo que enseñas”.
7. En este sentido, son de obligada enumeración las cinco tareas y actitudes del aprender: 1) leer, desde la curiosidad; 2) entender, desde el pensamiento crítico; 3) estructurar, mediante la codificación; 4) retener, según la cronología; y 5) expresarse, con creatividad.
8. Conscientes de nuestra inmersión en una sociedad de la información y del conocimiento, consideramos imprescindible el uso de las tecnologías digitales, siendo la escuela un lugar privilegiado para desarrollar proyectos abiertos que contribuyan a gestar los talentos de los hombres y mujeres del mañana para que, así, puedan responder a las necesidades de una incierta sociedad futura.
9. Paralelamente, estimamos oportuno recordar que en el mundo económico, político y empresarial debe tomarse conciencia de la necesidad de gestionar no sólo el capital social, sino también el capital emocional e intelectual en orden a garantizar el futuro de las organizaciones y de los ciudadanos que conforman una sociedad.
10. Para una correcta y adecuada gestión del talento es preciso, además, el compromiso de los directivos y empleados de las empresas, y, más concretamente, en el ámbito de la enseñanza, de toda la comunidad educativa.
11. Por tanto, y en función de lo expuesto, podemos emitir un mensaje de optimismo: el talento es algo que se puede desarrollar mediante un modelo de educación adecuado a los estilos de aprendizaje de cada persona.
12. En definitiva, si apostamos por las personas, debemos contribuir al desarrollo y a la gestión de su talento como garantía de éxito para el trabajo, para el estudio, para el ocio… ¡para la vida!
Finalmente, cabe destacar que, a partir de este Congreso, y como resultado de las actividades realizadas, se acuerda iniciar la creación de la “Célula Uned/Lanzarote del conocimiento” en el marco de la Sociedad Iberoamericana de Sistemas del Conocimiento.
En Arrecife de Lanzarote, a 5 de diciembre de 2009